Cuando uno llega a Tilcara , esta nos muestra todas sus bellezas, sus cerros pintados como acuarelas perdidas en el tiempo. Pero lo que nadie nos dice, lo que uno debe descubrir, es esa maravillosa gente que tiene en sus calles, tiendas, o peñas. Y es en esta último lugar, donde se nos aparecio el duende de Tilcara, que con su musica no mostraba como suerte de un paisaje irreal, el carnaval del norte, sus preparativos; en definitiva sus propias vivencias.
No quiero aburrirlos con mis notas, los dejo con el Duende de Tilcara
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Publicado por Jose Maria en 12 marzo 2011 at 11:10 pm
Me acuerdo muy bien del Duende y de la atencion de la peña, los felicito!!!!!!!!! y aprovecho si pueden hacerle llegar mis saludos a señor del lavadero de autos de la estacion de servicios, que era el chofer de gimnasia y esgrima de Jujuy. diganle que soy el del cuatriciclo que le ayude a lavar el auto y me conto toda su historia.
Un abrazo amigossssssssssssss