Archive for the ‘Lugares – San Pedro Ciudad’ Category

La Villa Depietri…..no la olvidemos

Aca dejo un video que hice hace un tiempo…….veo que la indiferencia sigue su curso, pero yo no bajo los brazos. Por esto, dejo el video para que vean a esta majestuosa villa por dentro y por fuera y que sirva para reflexionar, sobre la necesidad de recueperarla. por que ES NUESTRA, PORQUE ES PARTE DE NUESTRA HISOTRIA…..PORQUE NO PODEMOS Y DEBEMOS DEJAR QUE SE DESTRUYA….

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La Fonda de Lazo

Ahora es solamente un pequeño paseo, en breve, estimado lector tendra su cronica.

Viejo Almacen de Ramos Generales

Donde vive el presente, custodiado por el pasado.

Viejo almacen de ramos generales

Viejo almacen de ramos generales

Dejar pasar un tiempo tiene sus recompensas. Hoy vuelvo a escribir, pero esta vez no es para rescatar del olvido. Todo lo contrario. Es generar una pincelada de un lugar, de su gente, y porque no de su historia, quizás el último Almacén de Ramos Generales que queda en pie, con sus modernidades lógicas, pero su historia tangible.  No puedo hablar más que del último de los mohicanos que es el Almacén de Ramos Generales de Don Coma, en la localidad de Río Tala, partido de San Pedro.

Como siempre, en esa búsqueda de la historia del pago chico, entre a este lugar, donde el pasado si cobro vida. Viejo almacén fundado allá por 1920 y donde hoy como ayer, los viejos anaqueles de madera gastados por el tiempo, siguen ofreciendo al cliente sus mercancías. Su techo de tejuela alto, donde el verano agobiante, le da a quien entra un leve respiro de frescura. Fue así como me permitieron recorrer este establecimiento y ver entre innumerables objetos, una vieja moledora de granos de maíz, que firmemente sujeta a un mostrador mucho más antiguo, espera que alguien gire su manivela.

Maquina para moler

Sus pisos gastados por el trajín diario de casi 90 años, me llevaron a sus distintas salas, donde en unas se almacenaban las bolsas de maíz junto a garrafas y otras cosas, y al costado como esperando a cumplir sus obligaciones una vieja balanza enorme esperando que depositen en ella recuerdos pasados, presentes por venir.  Un poco más allá, una balanza chica con sus pesas perfectamente acomodadas en sus moldes, me observaba en silencio, ya en su reposo de guerrero, dado que la tecnología la había desplazado.

El camino siguió lentamente, marcado por la explicación minuciosa de Inés. Cada palabra suya representaba pasión, respeto y admiración por la historia viva de este viejo edificio y lo que el significa. Así puede ver con otros ojos que detrás del viejo mostrador, yacía una escalera tan antigua como el mismo edificio. Algunos de sus peldaños, reforzados por alambres y telas, la mantenían erguida, aun cumpliendo con su cometido.

Mientras observaba un viejo cartel de propaganda, charle con Don Coma, que me indicaba en el suelo un rejilla que conducía a un sótano enorme donde se guardaban las bordelesas de vino, que eran traídas desde el ferrocarril en el camión de esta familia.

El piso de ladrillo, aun guarda las pisadas de quienes buscaron en este negocio, un “Sol de Noche”, unas alpargatas, o granos para sembrar. Así es amigo lector, estos viejos negocios, brindaba y aun lo sigue haciendo, todo lo que una pequeña comunidad necesitaba y que por las distancias, no podían acceder.

Mientras esperaba por unas viejas fotos, entraba gente de dicha localidad a hacer sus comprar, y entonces puede ver como el viejo almacén cobraba vida, y ya no solo ofrecía lo que tenia, sino que también cumplía esa función social de este tipo de (y porque no decirlo) INSITUTCIONES, que es la de reunir a sus conciudadanos y charlar e intercambiar pareceres.

Finalizando este recorrido, me acompaño Inés a la galería donde pude observar una vieja carretilla de estación, apoyada en la pared, y así me entre que esta se usaba para el traslado de los artículos que se venderían en el negocio desde el vago del ferrocarril hasta el camión de esta familia.  Todos símbolos que fueron usados desde su fundación.

Galeria con Historia

En fin, recordar a este Viejo Almacén no fue solamente rendirle un homenaje, también es para que usted lector se llegue por estos pagos y lo vea con sus propios ojos, vivencie con calma pueblerina la historia de un lugar y pueda trasmitírselo a otros. Donde queda? En Rió Tala, partido de San Pedro, provincia de Buenos Aires.

Una vez volvió la historia……

Proclama a los Patriotas

“Milicias del Departamento del Norte ! Valientes soldados federales, defensores denodados de la Independencia de la República y de América !
Los insignificantes restos de los salvajes traidores unitarios que han podido salvarse de la persecusión de los victoriosos ejércitos de las Confederación y orientales libres, en las memorables batallas de Arroyo Grande, India Muerta y otras, que pudieron asilarse de las murallas de la desgraciada ciudad de Montevideo, vienen hoy sostenidos por los codiciosos marinos de Francia e Inglaterra, navegando las aguas del gran Paraná, sobre cuyas costas estamos para privar su navegación bajo otra bandera que no sea la nacional… Vedlos, camaradas, allí los tenéis…! Considerad el tamaño insulto que vienen haciendo a la soberanía de nuestra Patria, al navegar las aguas de un rio que corre por el territorio de nuestra República, sin más título que la fuerza con que se creen poderosos ! Pero se engañan esos miserables. Aquí no lo serán ! … No es verdad, camaradas ? Vamos a probarlo!… 
Ya no hay paz Suena ya el cañón ! Ya no hay paz con la Francia ni con la Inglaterra !
Mueran los enemigos !!… Trémole en el río Paraná y en sus costas el pabellón azul y blanco y vamos a morir todos antes que verlo bajar de donde flamea !! 
Ejemplo heróico Sea ésta vuestra resolución, a ejemplo del heróico y gran porteño, nuestro querido brigadier don Juan Manuel de Rosas y para llevarla contad con ver en donde sea mayor el peligro a vuestro jefe y compatriota el general”
 
(Lucio Mansilla)

Así arengó el Gral Mansilla a sus hombnres antes de comenzar la batalla. 

Imagenes de la filmacion de la batalla de obligado

Imagenes de la filmacion de la batalla de obligado

Quizas algunos no recuerden, pero hace unos cuantos años atras, los cañones de obligado volvieron a tronar.  Corría la decada del 70 y en “La vuelta de obligado” se estaba filmando la gesta por la cual se intento impedir el avance de la escuadra anglo francesa.

Este blog, queria recordar de alguna manera a esos sampedrinos que un 20  noviembre, a las orden del Gral Mansilla, lucharon contra dos potencias de la epoca.

Cañones a la espera del combate

Cañones a la espera del combate

 Unas pocas imagenes que por los ’70 tuve la suerte de verlo mientras se realizaba. 

La caballada lista pal combate

La caballada lista pal combate

El anden vacío


Dicen que todo tiempo pasado fue mejor, y aunque uno no quisiese hacerse eco de estas palabras, es prácticamente difícil creer que esta frase pudiese cambiar.
Pero cuando uno ve lo que queda y en que estado de abandono, entonces buscamos en nuestros archivos de imágenes, en nuestras propias historias.

Y es entonces donde este relato empieza a dibujar lentamente las imágenes pasadas de la Estación del Ferrocarril, de sus andenes y su Kiosco, de su gente esperando el arribo del tren donde se bajaban familiares, vecinos, turistas.
Es retrotraernos en el tiempo y vernos chicos en la sala de espera, compartiendo el atraso del tren, viendo como la gente llegaba y sacaba su boleto, y el personal de La Estación, con sus guardapolvos azules, te daban el tan ansiado cartoncito rectangular de color rojo y blanco, amarillo, azul y blanco, verde, etc, etc.

Corríamos al Kiosco de hormigón y comprábamos el Patoruzito y el D’artagnan para el viaje. Claro no podía faltar la botellita de pomelo Neuss.
Todo era una aventura a la hora del arribo del “Ciudad de Buenos Aires”. Las vías se sentían temblar a medida que se acercaba el convoy. Le preguntábamos al jefe de estación: “falta mucho para que llegue”, y el nos respondía, “ya paso Baradero”. En la casilla del Guardabarreras, veíamos como la señal se baja; ya era sinónimo que pronto lo veríamos pasando por Arcor.Todo siempre fue una aventura, cuando uno es chico, y para nosotros lo fue más. Los fines de semana, la diversión consistía en irnos en bicicleta y poner las viejas moneda de un peso color amarillas – se acuerdan? – en las vías y espera el paso de un convoy. Acto seguido recogerlas entre los durmientes y ver como el peso de esos gigantes de hierro, las habían aplanado.

Claro que los fines de semana el transito de pasajeros se acrecentaba enormemente y el playón para los autos no daba abasto. Gente que venia, otros que partían, y estaban los curiosos que solamente se encontraban con amigos en la estación para enterarse de novedades, chusmerios…..
En fin, la estación cumplió al igual que todo el ferrocarril argentino una función social antes que nada. Permitía el encuentro entre amigos, novias/novios, padres e hijos, abuelos y nietos, incluso aquel que no lo esperaba nadie, aquel que llegaba de madrugada, una taza de café del jefe, era la bienvenida. Pero la ignorancia, la desdicha, el querer hacer un país que termina en la General Paz, fue derrumbando la idea de una argentina conectada, de una republica donde la vida del interior se dio al costado de las vías y no solamente en el Tren de la Costa.
Solo quedan pasos imaginarios de la gente

Solo quedan pasos imaginarios de la gente

Hoy los fantasmas de un pasado caminan lentamente por el viejo andén, con sus lajas gastadas por el paso del tiempo. Hoy ya nadie bebe en ese hermoso bebedero de bronce o mármol que esta en la vieja pared de construcción
inglesa. Hoy esta sediento él, el viejo bebedero.
La torre de cambio de vías, guarda un silencio de amargura, de incertidumbre. Desde arriba se puede mirar el paso del tiempo, la ausencia de nosotros los ciudadanos que necesitábamos del tren.
Como viejo testigo mudo, esta el reloj en la pared. Solo, ya sin sus agujas. Le han quitado hasta ese derecho, la de marcar las horas de tiempos pasados, presentes de abandonos, de futuros inciertos.

 

Los galpones ya no se que guardaran, solo se siente el viento soplar y alguna chapas desclavadas simulan las voces de los que trabajaban, de los que viajaban, de los que esperaban……..
El viejo Kiosco es la personificación de la desdicha. Parece un viejo soldado que quiere guardar todavía su vieja hidalguía. Ya no están las revistas, ni las botellitas de pomelo Neuss. Hoy es una sombra nada más.
sin medir el tiempo

Lejos quedo el playón señalizado a la cal, con los lugares bien determinados para estacionar y el playero que nos cuidaba el auto, sin tener un trapo en la mano y casi obligándonos a estacionar en tal o cual lugar. El viejo playero, nos recibía con una sonrisa y agradecía lo que uno le daba.
Hoy solamente se puede ver una carpa blanca y una casilla de acero, que desentonando con esa perfecta construcción inglés, buscaría hacer la verificación vehicular a los fantasmas de los autos que en nuestra imaginación están estacionados.
Si estimado lector, ese fue nuestro ferrocarril, esa fue nuestra estación, hoy solamente es el abandono……….
Hoy, en el presente, otras ciudades del interior recuperaron la estación y la convirtieron en un centro de actividad social y cultural, quien no lo crea así que vaya a Trenque Lauquen….claro el jefe comunal hace años decidió que era parte de su comunidad, de su historia, y se los devolvió de alguna manera…..
Este relato es en defensa de lo que nos marco como comunidad, como personas, como familias….

Nuestro cinema Paradiso…..

Cine-Teatro La Palma
En la búsqueda continua de imágenes a retratar de San Pedro, no podía faltar un verdadero símbolo de nuestra querida ciudad, como es el Cine-Teatro “La Palma”.
Tuve el inmenso placer, gracias a “Lito” Beneventana, de poder entrar a esta verdadera joya sampedrina, para recordar viejos momentos y sentarme en sus antiguas butacas trasnportandome a mi infancia y adolescencia.
Es entonces donde entrabamos a ver la segunda pèlicula y cuando estábamos en lo mejor, un hermoso huevo frito en la pantalla aparecia…..se había cortado la cinta. Acto seguido empezaban los silbidos, hasta que aparecía la linterna del acomodador, para ver quien o quienes estábamos haciendo lío.
Viejas butacas    

Pasaron los años, y las necesidades del cine cambiaron, ya buscábamos la oscuridad cómplice de la sala, para poder chapar, apretar, hacer el novio, mitad y mitad, etc, etc. Si señores no pensemos que lo interesante era si el villano mataba al bueno o si superman lo afectaba la Kriptonita, lo único que nos importaba era si habíamos logrado pasar nuestro brazo por el hombro de la chica que nos gustaba y ella nos “correspondía”.
La infancia y la adolescencia siempre estuvieron ligadas a esta sala, donde los recuerdos quedaron como mudos complices en el paso del tiempo. Sus butacas, de hierro forjado, sus columna sosteniendo a los “vagos” del “primer piso”, o a los novios que buscaban un momento de soledad e intimidad, lejos de las miradas de las madres y/o padres. Como olvidar las noches de verano, donde el cortinado se corría para que entre un poco mas de fresco y los viejos ventiladores de metal nos dejaban sordos por el ruido.
Como olvidar también, cuando en lo mejor de la película, veíamos en la pantalla unas verdaderas acrobacias aéreas dignas del Barón Rojo pero,…. llevadas adelante por un bello murciélago, amigo y compañero inseparable de grandes tertulias. Claro esta que no podemos dejar de recordar la carretera usada por alguna laucha u ratoncito, donde el único peaje que debía esquivar era el de los pies apoyados en la baranda de la Planta Alta.
En fin, seguro que mil y unas anécdotas seguirían desgranándose, pero como diría Kipling: esa es otra historia. La nuestra, la de hoy, es solamente recordar brevemente nuestro “Cinema Paradiso”, al que quizás alguna vez se le reconozca públicamente y quede como parte del patrimonio histórico de San Pedro.

proyectando el pasado

Vaya entonces este pequeño homenaje a ese querido cinema de san Pedro y a quienes aun están detrás de él luchando para que no muera. Gracias Lito……..

Escuelas Rurales


Escuelita de campo
Así como en la nota anterior me refería a los “boliches de campo”, en esta, quiero hacer un recorrido por las “escuelitas de campo”, verdaderos centros donde en algunos casos, no en todos, intentar enseñar se convierte en toda una odisea. No es razón de esta nota hablar sobre el sistema educativo, ni mucho menos. El objeto en cuestión es poder rendir un sencillo homenaje a estas casa, donde no solo se enseña, sino que también son centros de reunión de las familias, contención y muchas cosas mas.
Muchas de estas han cumplido 100 años ya, y otras estarán por hacerlo, es entonces estimado lector que le propongo remontarnos al pasado y pensemos como eran hace 50, 60, 70 u 100 años atrás. Donde, los caminos no eran los de ahora, y las necesidades eran muchas mas.
Otra escuelita rural
Pero claro que el progreso, fue haciendo que los hombres de campo se fueran a las ciudades y poco a poco, estas escuelitas fueran quedando sin alumnos. Podemos encontrarnos algunas de estas con 5, 7, u 8 alumnos como mucho, pero aun así, siguen los maestros cumpliendo el rol para el cual se formaron.
No puedo dejar de reconocer a esas maestras rurales que a pesar de cualquier adversidad, llegan a las escuelas, para cumplir con su profesión.
Lector, no deje de recorrer el partido de San Pedro, si lo hace, podrá encontrar no solo estas escuelitas de campo, sino también muchas otras “joyas” que valen apreciar.